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La Coctelera

Natalie Portman

LA REINA DE LAS GALAXIAS EMPEZO A ACTUAR A LOS TRECE AÑOS, Y NO PARÓ.
Tal vez la primera imagen cinematográfica que tengamos de Natalie Portman sea la de aquella nenita, Mathilda, que con sólo doce años queda sola en el mundo cuando un asesino se encarga de terminar con las vidas de sus padres y de su hermano. Esa escena, terrible por demás, era parte de la película El perfecto asesino, en la que Natalie compartió cartel con el actor francés Jean Reno, bajo las órdenes de otro galo, el famoso director Luc Besson. Allí Natalie pudo demostrar por primera vez que detrás de ese aspecto frágil y menudo hay una personalidad firme y decidida, además de una belleza única. Era el año 1994, y Natalie apenas tenía trece años.
Natalie Portman –su verdadero apellido, Hershlag, duró hasta que comenzó su carrera en el cine- nació en Jerusalem, Israel, el nueve de junio de 1981. Hija de un reconocido doctor, especialista en fertilidad y de una talentosa artista, a los tres años dejaron Israel para instalarse en Washington, Estados Unidos. A los pocos meses tuvo lugar una nueva mudanza para la familia Hershlag: de la capital de los Estados Unidos emprendieron rumbo hacia Nueva York. Fue en la ciudad que nunca duerme donde Natalie pronto comenzó a recorrer el camino que la llevaría a la fama.
A los once años Nat, como le dicen sus amigos, empezó a trabajar como modelo publicitaria, y no hizo falta mucho tiempo para que los más importantes directores de cine la comenzaran a tener en cuenta y solicitar para sus producciones. Si el primero fue Luc Besson, el siguiente fue Michael Mann. El director de la exitosa Miami Vice, en ese entonces –hace más de diez años- estaba filmando Fuego contra fuego, en la que dos de los mejores actores de Hollywood compartieron protagonismo: Al Pacino y Robert De Niro; y entre estas estrellas se colaba la luz de una nenita de tan solo 13 años, que era, claro, Natalie.
El camino hacia el éxito siguió tranquilo y sin muchos obstáculos. Un año después de Fuego contra fuego llegó Todos dicen te quiero, el musical dirigido por el genial Woody Allen en el que cantaron y bailaron Edward Norton, Drew Barrymore, Julia Roberts y también Natalie, entre otros importantes actores. Ese mismo año Tim Burton la llamó para Marcianos al ataque, otra brillante comedia del autor de Beetlejuice y El joven manos de tijera.
Natalie, conciente de que actuar es importante, pero que también lo es estudiar, hizo un parate de tres años para poder terminar la secundaria, donde era la alumna perfecta, es decir, la típica chica 10.
Más madura, con la secundaria completa y 18 años recién cumplidos, se embarcó, junto a George Lucas, en uno de los proyectos más ambiciosos de la historia del cine: completar la saga La guerra de las Galaxias, aquella apasionante historia que había comenzado allá por 1977.
A Natalie le tocó en suerte el papel de la Reina Padmé Amidala, sabia, joven, bella; no le podría haber tocado otro personaje más parecido a ella misma. Fue Amidala en tres ocasiones: en La amenaza fantasma, en El ataque de los clones, y en La venganza de los Sith.
En el medio de aquellas filmaciones Natalie tuvo tiempo –y sobre todo ganas- para hacer películas más alejadas del circuito comercial, y así la pudimos ver en filmes como Closer, Regreso a Cold Mountain, y en la hermosa Tiempo de volver, que darán este mes en Cinecanal –en el mismo canal darán toda la saga de La guerra de las Galaxias-, el martes 19.
Actualmente, además de tener miles de proyectos en mente, Natalie estudia psicología en la prestigiosa universidad de Harvard, para demostrar que no es sólo una cara bonita ni una buena actriz.
Algunos dicen que la vieron hace unos meses por Argentina. Con el pelo bien corto luego de trabajar en V de venganza, se dice que Natalie paseó desenvuelta y sonriente por las calles de Buenos Aires y que recorrió tranquila y maravillada la Patagonia, siempre cerca de su novio, el mexicano Gael García Bernal.

Por Paula hernández

Corbis Stock fotográfico

Katie Holmes

HERMOSA, CARISMATICA Y TALENTOSA, KATIE HOLMES ES, ADEMAS DE UNA MUY BUENA ACTRIZ, LA MADRE DE SURI, LA NENA QUE TUVO CON SU ACTUAL PAREJA, TOM CRUISE.
El 18 de abril todos los ojos del espectáculo se posaron sobre la pareja conformada por Tom Cruise y Katie Holmes. ¿El motivo?: ese fue el día que Katie Holmes dio a luz a Suri, la primera hija de la glamorosa pareja.
Pero claro, esta no fue la primera vez que las miradas se posaron sobre esta actriz de aspecto menudo y rasgos bellísimos. Katie Holmes, cuyo nombre completo es Kate Noelle Holmes, nació el 18 de diciembre de 1978 en la ciudad de Toledo, Ohio. Con tres hermanas y un hermano, fue la menor de la familia Holmes.
Su camino a la fama comenzó a perfilarse desde su más temprana edad, cuando en las cenas familiares preparaba actos para entretener a los comensales. En la adolescencia se le dio –y tenía con qué– por el modelaje. A los 16 años una maestra de la escuela a la que asistía la invitó a una competencia de modelos. Pero no sólo era eso, también era una competencia de talentos, y así fue que Katie cantó, bailó e incluso recitó un monólogo de Matar a un ruiseñor. Por esa época se mudó de Ohio a la fantástica ciudad de New York.
Poco tiempo después de estar “en la Gran Manzana” y con los 17 años apenas cumplidos, cansada del mundo de la moda al que tildaba de “poco desafiante”, decidió que era hora de probar suerte en el cine. Para eso, nada mejor que dirigirse a Hollywood, la cuna y también el centro de la industria cinematográfica. Y hacia allí fue.
Apenas llegó a Los Angeles comenzaron las audiciones y después de sólo un rechazo, Katie consiguió un papel en una película de Ang Lee (el director de El tigre y el dragón y Secreto en la montaña). La película se llamó La tormenta de hielo, y ahí confluyeron varios jóvenes actores que luego serían artistas más que respetados: Christina Ricci, Elijah Wood, Toby Maguire y, claro, la mismísima Katie. El papel que desempeñó no era muy importante, pero fue suficiente para que en Hollywood comenzaran a tenerla en cuenta.
Finalmente, la verdadera fama llegó con su rol protagónico en la serie Dawson´s Creek. En esta serie, que duró seis años (unos 103 episodios), Katie representó el papel de Joey Potter, la adolescente al borde de un ataque de nervios que sufre y hace sufrir por amor.
Mientras filmaba Dawson´s Creek, Katie tuvo tiempo de actuar en otras dos películas: Perturbados y Viviendo al límite; de comprar un terreno en Carolina del Norte, donde estaban filmando la serie y de enamorarse de Joshua Jackson, uno de los chicos de Dawson´s Creek que, confiesa, fue su primer amor y aún hoy continúan siendo grandes amigos.
En el año 2000 fue parte del elenco de Un fin de semana de locos, película que protagonizó junto a Michael Douglas. De ahí en adelante su vida se convirtió en una vorágine de éxitos, tanto en lo profesional como en el plano del amor. Además de continuar con Dawson´s Creek hasta el 2003, hizo películas para todos los gustos, como el musical El detective cantante; los thrillers Enlace mortal y Sin rastro; la bella película independiente Fragmentos de Abril; y la comedia romántica La primera hija, travesuras de una princesa. Y, como decíamos, en el amor tampoco le fue tan mal: en diciembre de 2003, apenas unos meses después del último episodio de Dawson´s Creek, Katie se comprometió con el actor Chris Klein, uno de los chicos de American Pie, con quien estaba de novio desde 1999. El romance –y el matrimonio– duró hasta marzo de 2005, pero Katie no tuvo mucho tiempo para distraerse, ya que a fines de abril comenzaron a circular los rumores –que algunos días después se confirmarían–: Katie estaba de novia con Tom Cruise, uno de los galanes más codiciados de la farándula mundial. A partir de ahí todo sucedió rápido: en junio se comprometieron y en octubre confirmaron que estaban esperando un hijo.
Mientras Katie se paseaba por el mundo presentando Batman inicia, su última película, y Tom hacía lo propio con Guerra de los mundos, la prensa del corazón los persiguió, literalmente, por todos lados. La pareja se convirtió en la presa más preciada de Hollywood.
En abril de este año todas las preguntas, dudas y rumores quedaron atrás cuando se conoció la noticia del nacimiento de Suri, su primera hija.
Katie Holmes sabe que ella no es sólo la “mujer de” Tom Cruise. Es alguien que trabajó muy duro para ser una actriz reconocida. Y sabe que será, además, una madre ejemplar.

Por Paula Hernandez

Corbis stock fotografico

Cate Blanchett

DUEÑA DE UNA BELLEZA MUY ESPECIAL Y DE UN CARISMA A PRUEBA DE BALAS, CATE BLANCHETT, AUSTRALIANA ELLA, ES UNA DE LAS MEJORES ACTRICES DEL CINE ACTUAL. ESTE MES LA PODREMOS VER EN VIDA ACUATICA.
De pelo castaño, aunque cambie de color a cada rato; de rasgos agudos y a la vez pacíficos, y por sobre todo dueña de una belleza única, Cate Blanchett es una actriz todo terreno que cautiva con su especial manera de ponerse en la piel de las mujeres que interpreta.
A lo largo de su carrera Cate personificó todo tipo de papeles: fue una valiente y arriesgada periodista en Veronica Guerin; hizo de una joven Elizabeth I, reina de Inglaterra en Elizabeth; interpretó a la mítica actriz Katharine Hepburn en El aviador; y en la trilogía de El señor de los anillos fue Galadriel, la princesa de los Elfos. Pero también supo hacer de mujer común y corriente como Jane Winslett-Richardson, la frágil y encantadora compañera de aventuras de Steve Zissou, el marinero de Vida acuática, película que podremos ver este mes en nuestra pantalla.
Catherine Elise Blanchett, Cate para todos los que la conocen, nació en Melbourne, Australia, el 14 de mayo de 1969. Ya de joven comenzó a interesarse en la actuación. En la escuela primaria, por ejemplo, fue elegida capitana del equipo de actuación, y allí tuvo sus primeras intervenciones sobre las tablas de un escenario. Una vez que terminó el secundario ingresó a la universidad para estudiar Ciencias Económicas y, como era de esperar para esta chica tan talentosa, también Bellas Artes. Al poco tiempo interrumpió momentáneamente los estudios para viajar por el mundo y abrir un poco la mente, antes de abocarse a dos carreras bastante complejas.
Fue en Egipto, donde el río Nilo serpentea lentamente hacia el mar Mediterráneo y las pirámides se destacan a lo lejos, donde Cate decidió que quería ser actriz. Qué fue lo que sucedió allí que luego cambiaría su destino, es todavía un misterio. Algunos dicen que unos amigos la invitaron a actuar de extra en una película que se estaba filmando en El Cairo, y que allí pudo sentir en carne propia lo que se sentía delante de las cámaras.
Lo cierto es que Cate volvió a su país natal envalentonada y decidida a convertirse en una actriz hecha y derecha. Y dónde hacerlo mejor que en el prestigioso Instituto Nacional de Artes Dramáticas de Sydney.
Cate se graduó en 1992 con un papel importante en la obra Electra, de Sófocles, y al año siguiente compartió escenario junto al genial actor australiano Geoffrey Rush –con quien luego actuó en Elizabeth–. Ya nadie dudaba de las dotes actorales de Cate; era evidente que esta linda joven podía desenvolverse con tranquilidad en el teatro, y pronto le llegó la oportunidad de demostrar su talento en televisión.
No hizo falta mucho tiempo para que Blanchett ingresara al mundo del cine, y lo cierto es que ella entró por la puerta grande. En 1997 hizo de prisionera de guerra en la película Paradise Road, junto a actrices ya consagradas como Glenn Close y Frances McDormand. Su participación, ese mismo año, en la película Oscar y Melinda, con el galán Ralph Fiennes, le significó el papel de la reina Elizabeth I, en Elizabeth. Gracias a esta soberbia actuación de reina joven e inocente Cate logró su primera nominación al Oscar. Premio que ganaría unos años más tarde por su papel en El aviador.
Una agenda ocupada y desbordante de proyectos no significó que descuidara su vida sentimental, ya que al mismo tiempo que participaba en las más diversa producciones cinematográficas, tuvo tiempo para casarse y para criar a dos hijos.
A partir del año 2000 sus actuaciones, lejos de disminuir, aumentaron: Atando cabos, la trilogía El señor de los anillos, Veronica Guerin, fueron alguna de las películas que protagonizó. Y esto, claro, no es todo. Este año se estrena Babel, el nuevo trabajo del director mexicano Alejandro González Iñárritu (el mismo de 21 gramos y Amores perros) en este film de corte futurista, Cate actúa junto a Brad Pitt y Gael García Bernal.
Actualmente vive con su familia en Brighton, sobre la costa de Inglaterra. Allí, frente al mar, piensa tranquila en su futuro. Su presente ya es perfecto.

Por Paula Hernandez

Corbis stock fotográfico